Promociones que no funcionan: por qué fallan la mayoría
Una promoción puede verse exitosa en el reporte de ventas del día — más mesas, más movimiento — y aun así ser mala decisión, si no se revisó qué pasaba con el margen antes de lanzarla. La confusión más común es evaluar una promoción solo por cuánto vendió, sin preguntarse cuánto dejó.
Antes de lanzar cualquier promoción vale la pena responder tres preguntas: ¿qué margen queda después del descuento, con el costo actual de los insumos? ¿Está diseñada para un horario o día realmente lento, o compite con horas que ya venden bien solas? Y, ¿hay forma de medir después si generó clientes nuevos o solo le dio descuento a los que ya iban a ir? Sin esas tres respuestas, cualquier promoción es una apuesta a ciegas.
Diseñar una promoción con estas tres preguntas respondidas de antemano — margen después del descuento, horario realmente lento, forma de medir el resultado — convierte una apuesta a ciegas en una decisión informada. El beneficio no es solo evitar promociones que pierden plata: es aprender, con cada una, qué funciona realmente para tu negocio específico.
La última promoción que hiciste, ¿la evaluaste por cuánto vendió, o por cuánto te dejó después de los costos?
Bujalance-López, L., González-Serrano, L., Lechuga Sancho, M. P., & Talón-Ballestero, P. (2025). Restaurant revenue management: A systematic literature review and future challenges. British Food Journal, 127(6), 2169–2186.